domingo, 1 de agosto de 2021

Doliente

Curiosa resulta la soledad. Áspera... y esencial.

Me encuentro escribiendo, tratando de habitarme más y más, en estos días que tengo conmigo misma.
Y el dolor adentro mío reaparece y no sabe bien qué hacer, hacia dónde mirar, para dónde ir. Sólo quiere quedarse, recordándome algo.

Difícil es por momentos la sensación de no encontrarse, y tener este impedimento adelante. Ardiente, doliente. Presente. Algunas veces más encandilante que otras.

Termina siendo, la soledad, mi única compañía, en este camino,
en esta vida que aún me sigue confundiendo un poco, desprevenida de toda posibilidad de control.

Sólo queda entregarme, y confiar, en que algo, no sé qué, va a ocurrir, y se va a dar.

Eso de que la soledad es fea y el dolor es malo, aún no lo sé bien.
Lo entiendo y hasta lo sufro en cierta medida. 
Pero resulta, que ambas terminaron siendo, entre otras, mis grandes maestras.

No termino de encontrar mi lugar en este mundo.
A veces sí, pero sólo momentáneamente.
Y es que resulta raro y necesario, llegar de vez en cuando a la conclusión
de que todo está dado vuelta.
O quizás no todo, pero sí al menos bastante inclinado para cierto lado.
Y ahí y por esa razón, el camino personal, arduo y duro, comienza.

Cómo explicar lo que siento sin que se mal interprete.

Aquí vuelvo a preguntar, otra vez,
hasta qué punto? Hasta qué punto todo?

El arte, tiene ese poder que no lo tiene nada, con la misma fuerza.
O quizás sí, la naturaleza.

Y escribiendo esto, me doy cuenta, sin haberlo sabido mucho,
de la tristeza que hay en mí habitándome. No sé bien por qué. 

Bueno... o quizás un poco sí.

Hasta qué punto…



martes, 4 de mayo de 2021

Genuino

Cómo no adorar
tu pícara inocencia. 


Cómo no admirar
tu capacidad de disfrute,
que aún me toma por sorpresa.
 

Cómo no embelesarme
con tu profunda ternura.
 

Cómo no abrazar esos ojos que miran,
soñadores,
anhelando animarse.

Cómo no celebrar
el entusiasmo en la aventura.

Cómo no agradecer
la espontaneidad, la diversión
y la confianza.
 

Cómo no adorarte,
risueño genuino.



lunes, 5 de abril de 2021

Foto

Blanco y negro,
blanco o negro.
Se ve
que todo es
de una forma,
o de otra,
sin puntos intermedios.

Positivo o negativo.
Salís, no salís.
Aprobás o reprobás,
estar bien o estar mal.
Y si estás mal,
dicen que es "terrible."

A la vez, todo parece,
por momentos,
estar justamente
en blanco y negro.

"Ohne Kultur wird still.", dicen por ahí.
Y claro.

Es que sin cultura,
no hay colores.

Se callan,
y por ende
habrá silencio.

El silencio ruidoso, tedioso
y crudo.
Hasta que de pronto, 
nos encontramos.

Y después...
volveremos a buscarnos.

Yin y yang,
blanco y negro.

Y por el silencio,
escucho el ruido,
y por el ruido, 
la necesidad.

voraz, rugiente.

Ohne Farben wird still auch.


martes, 23 de marzo de 2021

Real

Cuando la “realidad” agota y entorpece la vista, cuando la “conexión” desconecta de una misma, la necesidad de escape hace su acto de presencia inminente.

“Hasta qué punto?”, me he preguntado muchas veces, en tantos aspectos, por mucho tiempo... 

Hasta qué punto todo.

He encontrado la “magia” en el canto, la música, el arte, y lo real en las montañas, sierras, ríos. Y asimismo,  he podido confirmarme lo real en dicha magia también.

Éstas son las verdades que elijo vivir.  A una la conozco un poco más desde hace algunos años más quizás, y ahora voy por ésta también, que sentía hace tiempo ya, que me estaba llamando. 

Música, dirección, canto, obras, óperas, canciones, sonidos, colores, ríos, sierras, árboles, tierra, ramas, arena, hojas, Uma, aves, cielo, cuerpo, lenguajes, percepción, intuición, instinto.

Ahora sí,

realidad, conexión,

y su camino maravillosamente interminable.



miércoles, 6 de mayo de 2020

Conmigo

Cómo decirte
que ya no me da miedo la tristeza,
que no me asusta la cuarentena.
Que aunque muchas veces hasta llegué a tener miedo de no tener miedo,
siempre quiero abrazarme
lo más que pueda, todo lo que necesite.
Que hoy estoy acá,
conmigo,
sólo conmigo,
y es donde más quiero estar,
parada en mis pies,
en mi propio cuerpo.
Cómo decirte
que algunos dolores son inconmensurables,
pero que el cielo siempre lo es más,
y las estrellas... infinitas...

Y Yoyilandia, ni te digo.



6/05/2020



sábado, 25 de abril de 2020

Jugar y volar

En un puerto azul hubo una canción
que contaba a los marineros una visión:

que hay niños dormidos
y no pueden despertar,
pues, hay un mundo partido
que se olvidó de jugar.

Los marineros miran el mar,
comenzando a despertar,
por un primer rayo de sol
que les brinda ahora un poco de calor.

La canción sólo explica
que jugar es como sentir,
como una ave en mi interior
que en el cielo azul volando quiere vivir.


(30/11/2017)



jueves, 23 de abril de 2020

Eso: Die Sterne...


¿Qué pasa con las estrellas?

Algo pasa, lo sé, 
cuando las estrellas hablan.
¿Será que quieren decirnos 
que todo está (o estará) bien?

Algo pasa, lo sé 
cuando todo parece aquietarse,
 de repente,
en medio de esta vorágine, 
de tanto "movimiento" tan quieto, 
tan estancado.

Algo pasa... 
y es que los amaneceres ocurren.
La música ocurre... 
todo el tiempo.

Algo pasa, lo sé. 
Los árboles lo saben...
Y creo que las nubes también..

El cariño... es tanto a veces...

Eso pasa.

Las estrellas pasan.


(16/11/2019)